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Almorávides y Almohades en la Penísula. La Batalla de las Navas de Tolosa.

DATOS DE INTERÉS

TEMAS RELACIONADOS

-Batalla de las Navas de Tolosa

-Alfonso VIII de Castilla

-Pedro el Católico de Aragón

-Sancho VII el Fuerte de Navarra

-Jaime I de Aragón

-Pedro el Grande de Aragón

-Jaime II el Justo de Aragón

-Teobaldo I de Champaña

-Fernando III el Santo de Castilla

-Alfonso X el Sabio

-Sancho IV de Castilla

-Fernando IV de Castilla

-Alfonso XI de Castilla

PARA SABER MÁS

Un poco de historia

Con el triunfo de la batalla de la Navas de Tolosa en 1212, llevada a cabo por los reyes Alfonso VIII de Castilla, Pedro el Católico de Aragón y Sancho VII el Fuerte de Navarra, castellanos y leoneses pueden abrirse camino hacia el valle del río Guadalquivir.

La Reconquista seguía su curso, poco a poco las plazas se iban ganando y parecía que antes del final del siglo XIII se acabaría definitivamente de expulsar a los moriscos. Sin embargo entre los conflictos dinásticos, los enfrentamientos sociales y las intrigas cortesanas que se producían en los distintos reinos cristianos, hizo que ese sueño no llegara a su fin.

Las reyertas entre cristianos y musulmanes, hizo que estos últimos se hicieran fuertes en el reino de Granada, aunque eso sí, tributario del reino de Castilla.

 

Con la muerte de Pedro el Católico, la corona de Aragón se expandiría por el Al-Ándalus levantino y el Mediterráneo.

Así Jaime I rey de Aragón, avanza hacia el Levante, conquistando las tierras valencianas y las Baleares.

Al hijo mayor, Pedro el Grande le deja el reino de Aragón, el de Valencia y el Condado de Barcelona y al menor, Jaime II el Justo el reinado de Mallorca, condados del Rosellón y otros territorios subpirenaicos.

 

 

El reino de Navarra sin embargo, rodeada de dos bastos reinos, como son Castilla y León, le es imposible expandirse. Por falta de herederos, pacta con la corona de Aragón, del que recibe ayudas.  A la muerte de Sancho el Fuerte la sucesión al reinado será regido por una dinastía francesa, de Teobaldo I de Champaña, por lo que Navarra se perfila como una monarquía «moderna», que vive una etapa de transición entre las costumbres altomedievales y las instituciones renovadas y consolidadas de la Baja Edad Media. Teobaldo I (1234-1253) y sus hijos Teobaldo II (1253-1270) y Enrique I (1270-1274) introdujeron, con la nueva dinastía, un nuevo talante político.

 

 

Fernando III el Santo heredó los reinos de Castilla y León, el cual aprovechó los continuos conflictos entre musulmanes para avanzar hacia el sur, tomando la ciudad de Sevilla en 1248, así como Jeréz, Medina Sidónea o Arcos, que servirían de puntos estratégicos para defender la nueva frontera que los separaba del reino de Granada, gobernada en esos momentos por la dinastía Nazarí. Castilla y León era ya el reino más poblado, ocupando casi toda la Península.

 

Para poderse llevar a cabo dichas conquistas, durante los siglos XII y XIII se traen gentes fundamentalmente del norte para habitar los terrenos que se van conquistando, pero eso sí,  dependen de un señorío, de un poder dominante. Aún así, aquí podrán tener unas mejores condiciones de vida. Entre la nobleza se crea un sistema de mayorazgo, es decir el primogénito de la familia heredará todos los bienes familiares, con lo que se aseguraba las pertenencias familiares.

 

Pasados los años, poco a poco los nuevos aldeanos se van especializando en los diversos oficios, alcanzando productos de gran calidad en alguno de ellos. Adquiere importancia la artesanía y la elaboración de joyas.

Las grandes extensiones de terreno de Castilla y León y la escasez de campesinos tributarios no propician la dedicación de la agricultura y los ganaderos forman las Mestas, asociaciones de ganaderos en busca de nuevos pastos y repartirlos en todo el reino, es decir la trashumancia.

 

A la muerte de Fernando el Santo, sube al trono su hijo Alfonso X el Sabio. Constatará que no están bien controlados los pueblos fronterizos y por tanto que los musulmanes pueden resurgir en cualquier momento.

Para Alfonso X lo más importante era conseguir el trono del sacro imperio romano germánico, pues podía optar al él, al se descendiente por parte materna de Felipe de Suavia. Sin embargo y después de gastar mucho dinero y esfuerzo en el empeño, fue la iglesia quien se opuso. Con tal decisión, la nobleza fue quien tomó cartas en el asunto y se ocupó de recuperar el poder perdido en época de su padre.

Con Alfonso X el Sabio, la cultura adquiere una gran relevancia. Las tres culturas: la Judía, Cristiana y Árabe se acercan bastante, conviviendo relativamente bien en algunos sitios, como en Toledo.

Con al muerte de Alfonso X en 1284, sube al trono Sancho IV de Castilla. En el periodo de su reinado se hace patente la inestabilidad. La indisciplina y los trastornos sociales hacen patente el caos. A la muerte de éste, tiene que ser su esposa la que controle la situación. Pasa el reinado a su hijo Fernando IV, quien periodos de convulsiones, como sus dos reyes anteriores.

 

La tolerancia existente entre los gobernantes cristianos y musulmanes, se ve quebrada por las continuas disputas entre los campesinos musulmanes y cristianos y el racismo hacia la minoría judía, quizá por su opulencia y especialización bancaria.

Con la sucesiva caída de al-Ándalus por las sucesivas crisis de los Almorávides, las segundas taifas y el Imperio Almohade, se frena de alguna forma con la creación del reino de Granada por Muhammad I, de la familia Nazarí, reino éste que tributaría a favor del de Castilla. Incluso ayudó a Fernando III  en campañas militares, como la toma de Sevilla.

 

Con Alfonso XI en 1325, se inicia un nuevo periodo de reinar. Neutraliza el poder de los nobles y centraliza el poder y la fiscalización. 

Alfonso XI se enfrenta al Islam tomando varios puntos fronterizos del reino de Granada, y es el monarca nazarí, quien se alía con los beninerines del norte de África, sucumbiendo en 1340 en una batalla definitiva para tomar Algeciras y por tanto ganar de una vez por todas la batalla del Estrecho.

Se pone así fin a una serie de invasiones africanas acaecidas dos siglos antes por los Almorávides.H

 

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