Kárakatúa

Síguenos en

Siguenos en Facebook Siguenos en Twitter

El Baúl de la Historia

Volver al listado

Moneda de cambio. Historia del dinero

DATOS DE INTERÉS

TEMAS RELACIONADOS

PARA SABER MÁS

Un poco de historia

Hace 10.000 años, en el neolítico, y seguro que mucho antes, las distintas tribus de “hombres primitivos” harían intercambios o trueques de productos entre ellos. Los que vivían de la pesca, les cambiarían sus presas a los que cultivaban las tierras, etc. En algunas comunidades se establecía un valor a un objeto, que se cambiaba por otros bienes. A estos objetos se les llama premonedas. Hoy en día todavía existen lugares donde este sistema de intercambio sigue existiendo.

Parece ser que la moneda la inventaron los griegos, en Lidia en el siglo VII a.C. Primero con la utilización de pequeñas piezas de metal, marcadas, integradas dentro de una escala de valores.

La utilización de moneda facilitó tanto el comercio que pronto se generalizó.

Los primeros sistemas de peso se basaban en el dracma griego, acuñado en Atenas desde el siglo VI a.C., se convirtió en la moneda más importante del Mediterráneo.

 

Poco después, los romanos comienzan a fabricar monedas de bronce de gran tamaño y poco a poco van reduciéndose y adoptando diferentes pesos, con diferente valor. Son los ases.

También existía el denario romano, moneda de plata semejante a la de los griegos. La palabra denario deriva la de dinero.

Con el tiempo se impone la moneda imperial romana, en las cuales se grababa en uno de los lados el rostro de la persona que ocupaba el máximo poder. Con ello se trasmitía a la población quien representaba al Estado. Por el otro lado se solía representar hechos históricos.

 

Durante el siglo III a.C., antes de la Romanización de la Península, las comunidades indígenas, íberas y celtíberas, ya acuñaban sus propias monedas de bronce y plata, con leyendas escritas en sus propios idiomas. Según va avanzando la invasión romana, se van incorporando a estas acuñaciones el alfabeto latino.

 

El Islam por su parte utilizaba una moneda que recogía la herencia de la moneda de oro bizantina y la sasánida de plata.

En la Península Ibérica los estados islámicos acuñan monedas de oro, como el dinar, de plata como el dirham y de cobre, como el felús.

Con la entrada de los almorávides a la Península, emiten una moneda llamada dinar de oro y una moneda de plata llamada quirate. Poco después son sustituídos por los almohades, que acuñan dinares de oro pero algo más pesados, a los cuales los cristianos llamaban doblas y dinares de plata en forma cuadrada.

 

La monedas cristianas tienen representaciones iconográficas y de los gobernantes como símbolo de poder emisor. También suelen representarse símbolos como cruces, monogramas o composiciones heráldicas.

Las monedas medievales castellano-leonesas tienen su comienzo tras la conquista de Toledo en el año 1085 por parte de Alfonso VI.

El coste tan elevado que supone llevar a cabo la batalla contra los almohades entre los reinos castellanos, aragoneses y navarros en las Navas de Tolosa, obliga a acuñar monedas en decenas de ciudades.

 

El ejercito movilizado es del orden de 15.000 hombres y recibía una moneda de cuenta que se formaba por 12 dineros de vellón (mezcla de cobre y plata).  Esto suponía un gran esfuerzo para los reinos que participaban en la contienda. Alfonso VIII rey de Castilla concedió privilegios a varias ciudades para la acuñación de las monedas, quedándose con el 10 y a veces el 20% de las monedas a cada una de ellas.

Las monedas, son de diseño románico, tienen en el anverso la imagen del rey Alfonso coronado, mirando a la izquierda con la leyenda ANFVS REX y en el reverso se lee CASTELA y un castillo con una cruz alta central, a cuyos lados aparecen una estrella y una letra, que determina la ciudad donde se acuñó.

Así una estrella y la letra C parece ser de Calahorra; estrella y la E, Extremadura (aunque algunos lo asignan a Ciudad Rodrigo o Sigüenza); estrella y una B, Burgos; una O, de Osma; la S, Segovia y la A, Ávila. Por otra parte las hay que tienen dos estrellas, una a cada lado de la cruz y se asignan a la capital de Castilla, son las monedas más abundantes, pues fue este reino el que más monedas aportó. Después de la esta Batalla de las Navas de Tolosa, se siguieron acuñando monedas de estas en la ciudad de Toledo.

Alfonso VIII también mandó acuñar desde 1184 una moneda de oro, imitando a la árabe, con el nombre de maravedí.

 

La llegada al poder de los Reyes Católicos, en el siglo XV se considera que dá comienzo la Edad Moderna. Con la dinastía de la Casa de Austria se inicia la acuñación del escudo de oro y de grandes piezas de plata de ocho reales, seguidoras del patrón del thaler centroeuropeo.

La piezas de ocho reales se acuñan en las casas (cecas) castellanas y americanas. Se llamaron ducatones y piastras en los territorios italianos y thalers en los alemanes, de donde proviene la palabra dólar.

 

A partir del siglo XVI se empezaron a acuñar en América gracias a las minas de plata que allí se encontraron. Primero México y Santo Domingo y luego en Lima, Potosí y Santa Fé de Bogotá, fueron sobretodo las monedas de reales de a ocho, conocidas también como peso y duro las que se acuñaron, parecidas a las que se utilizaban en Europa

 

Los tipos de inscripción en las monedas fueron muy variados, destacando el escudo de la monarquía, el de Cstilla y León y la composición simbólica integrada por las columnas de Hércules y el lema del emperador Carlos: PLUS ULTRA.

 

Así nació el columnario con la imagen de los dos hemisferios y un nuevo lema: VTRAQUE VNUNM. En los Estados Unidos toman el modelo mejicano de los reales de ocho para sus acuñaciones de monedas, llamadas dólares, emisiones emitidas oficialmente en 1792.

 

Con la llegada de los Borbones al poder, se abrieron nuevas cecas en Guatemala, Popayán y Santiago de Chile.

 

Durante el reinado de Carlos III se fundó el Banco de San Carlos para responder de la emisión de deuda pública conocidas como vales reales, se podría considerar como el inicio del billete, pues circuló como verdadero dinero. El mismo Banco emite las primeras cédulas, verdaderos billetes canjeables por monedas.

Ya los chinos habían fabricado y utilizado mucho antes el papel moneda.

 

En el siglo XIX aparece popularmente la palabra peseta para llamar a las monedas acuñadas en Cataluña, que equivalían a dos reales de plata. Luego más adelante tendría el valor de cuatro reales de vellón.

 

Durante la época de Isabel II, se intentaron varias veces una reforma, primero con el sistema del escudo, aunque finalmente triunfó el sistema de la peseta, instaurándose ésta por el Gobierno Provisional que sustituyó a la derrocada reina Isabel a finales de 1868.

 

Durante la II República se acuñaron monedas de varios tipos, incluídas las monedas de 2 peseta y durante la contienda dela Guerra Civil, se hicieron monedas con carácter local o regional, e incluso pseudomonedas de cartón con aprobación oficial.

 

A pear del triunfo del general Franco en 1939, no será hasta 1947 cuando su efigie aparece en las monedas, efigie que se modificó una sola vez en 1966. Sin embargo sí se acuñaron monedas de 5 y 10 céntimos, que imitaban los denarios ibéricos del jinete lancero y los de 25 y 50 céntimos con simbolos marineros. En 1966 se acuña la moneda de plata de cien pesetas.

 

Con la llegada del rey Juan Carlos al poder, a parte del rostro del rey en el anverso, lo que más cambió fue el reverso, pues en 1980 se acuña el motivo del Campenato de Futbol celebrado en España en 1982, aparace de nuevo la M con la corona, que representa la ceca de Madrid y que ya existía durante la época borbónica hasta el reinado de Isabel II.

 

En 1990 se establece un sistema monetario basado en el orden creciente de los valores por criterios de tamaño, peso y composición metálica.

 

El euro se introduce oficialmente el 1 de enero de 1999. Momento en el que los once países de la Unión, se acogen al plan de moneda única, lo que se denomina, la zona euro: Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal. El 1 de enero de 2001 se incorporó Grecia. Hasta el año siguiente coexistieron estas monedas de euro y la monedas propias de cada país, período de adaptación al nuevo sistema. Cada uno de los países personaliza el reverso de la moneda.

Dinamarca, el Reino Unido y Suecia no han adoptado la moneda única. Resolución llevada a cabo mediante referendum.

Los diez estados que ingresaron a la UE con la ampliación de mayo de 2004, no han adoptado el euro. Aunque están tomando las medidas necesarias para hacerlo.H

 

Historialia.